Tras años de sufrir injusticias, jornalero veterano de Houston regresará a México

Photo credit: AP Photo/Gregory Bull

De Mundo Hispánico:

por David Dorantes

El mexicano Rodolfo Elizondo llegó a Estados Unidos en 2001 y, desde entonces, ha trabajado como jornalero en largas y agotadoras semanas sin descanso.

Ahora, a sus 62, años, el hombre de cuerpo recio y macizo ya está cansado y ha decidido regresar a su país, dijo.

Mucha de la experiencia laboral que Elizondo tiene en Estados Unidos se la ha ganado reconstruyendo la ciudades tras la devastación que han dejado dejados desastres naturales en Texas y Louisiana, las tormentas Allison, Katrina, Ike y, el más reciente huracán: Harvey. Es un veterano curtido removiendo escombros de casas destruidas y luego ayudando a reconstruirlas.

Sin embargo, Elizondo asegura que también es un veterano viendo injusticias.

“¡Uy de todo he visto yo!”, dice con una sonrisa Elizondo en una pausa del trabajo de remodelar y pintar una casa para el cual lo contrataron éste semana en el vecindario de Westbury, en el suroeste de Houston, Texas, uno de los más afectados por la inundación.

“Lo más triste es cuando le roban a uno el salario… lo contratan por tanto dinero, uno acuerda, trabaja y luego no le pagan. Muchas veces le dicen a los compañeros ‘pues hazle como quieras’ y no les pagan. Es muy triste, doloroso, ver eso”, refiere Elizondo sobre el problema que, en su opinión, es el más grave que enfrentan los trabajadores hispanos inmigrantes que están reconstruyendo la urbe.

El estudio académico After the Storm: Houston’s Day Labor, Markets in the Aftermath of Hurricane Harvey (Después de la tormenta: Trabajo jornalero en Houston y mercados tras el huracán Harvey, 2017) que realizó el investigador Nik Theodore, investigador del Centro de Planeción Urbana y Política de la Universidad de Illinois en Chicago reveló que de cada 100 jornaleros que trabajan en la reconstrucción, 72 son inmigrantes hispanos indocumentados.

La investigación de Theodore arrojó que 25 de esos 72 jornaleros han padecido robo de salario mientras trabajaban en la reconstrucción de Houston. El estudio fue hecho por el investigador a petición de la Red Nacional de Trabajo de Jornaleros (NDLON, por sus siglas en inglés), con sede en California, y de la cual forma parte la organización Fe y Justicia Worker Center de Houston.

“Ya sean jornaleros, trabajadores de la construcción, trabajadores domésticas u otros, los trabajadores migrantes se encargan de la mayor parte de las tareas de limpieza y reconstrucción que nuestra ciudad necesita después de Harvey, muchas veces al mismo tiempo que limpian y reconstruyen sus propios hogares. La recuperación de Houston depende de ellos y ellas”, explica Marianela Acuña Arreaza directora de Fe y Justicia Worker Center sobre la situación, en general, de los trabajadores hispanos que están levantando Houston.

Acuña Arreaza explica que “a pesar de que los trabajadores son nuestro equipo de recuperación, están haciendo trabajo extremadamente riesgoso, muchas veces sin entrenamiento ni equipos de protección, y están siendo regularmente engañados y robados de sus sueldos. Es increíblemente injusto”.

Elizondo asegura que muchas veces le ha tocado ver cómo sus compañeros jornaleros entran a casas llenas de moho y mal olor, por la necesidad de trabajar, sin las mascarillas de protección adecuadas o hasta sin mascarillas solo porque la persona que les contrató no se las provee.

“Hay muchos riesgos de enfermedades, algunos graves, porque yo no era consciente de eso hasta hace poco… pero uno agarra enfermedades pulmonares muy graves, pero si uno no se informa, no pregunta, pues no sabe”, detalla Elizondo con seriedad en la voz.

Elizondo es un hombre jovial y de tenaz que nació en Iztapalapa, una barriada de la Ciudad de México. Desde niño es aficionado del equipo de fútbol Cruz Azul al que no ha visto ser campeón desde 1996. Allá en México se quedaron sus cinco hijos a los que le manda dinero. En Houston solo vive con sus esposa. Pero, junto a ella ya tomó una decisión, se regresan a México en cuanto empiece el próximo año. Antes de irse tiene una última reflexión que compartir, dijo.

“A mis hermanos jornaleros solo les digo que se asesoren, que investiguen, no dejen que los traten de manera injusta… yo sé que muchos por ser indocumentados tienen miedo, pero que eso no les gane, hay que luchar por lo que es de uno, si les roba el salario, de verdad no se dejen”, finaliza Elizondo, siempre con su gran sonrisa en el rostro, y dice que retorna “a la chamba (trabajo)… que para eso me pagan”.

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